Mil sueños hemos tenido y de ninguno podremos despertar. Nuestros ojos han dejado de respondernos, nuestro olfato también, las manos son las que ahora perciben, perciben la luz que se escurre por la espiral. Esta amaneciendo y nosotros no podemos despertar. La luz avanza, la tierra avanza, la luna retrocede, el bosque retrocede, tu mano avanza y no te puedo soltar.
Casi estoy seguro de que este es un sueño tuyo, cuatro cinco seis, más vale que la lluvia no moje el basural, siempre terminamos flotando cuando llueve. ¿Por qué soñamos tanto con ese beso? Es siempre el mismo beso, lo único que cambia es el lugar y la hora. Fue en Junio, tu llovías y yo solo respiraba, fue esa lluvia la que nos obligo a besarnos, jamás la he vuelto a sentir. Sospecho del propósito. No era un cubo, estábamos dentro de un automóvil, las proporciones siempre comienzan a cambiar cuando nos separamos. Todo se agota más rápido.
Siete ocho nueve, caminamos despacio, la lluvia nos conoce. Por fin llega el viento, con todas sus maldiciones. Entramos y nos sentamos, la muerte nos observa desde su oficina, otra vez tarde, diez, otra vez vida.
Casi estoy seguro de que este es un sueño tuyo, cuatro cinco seis, más vale que la lluvia no moje el basural, siempre terminamos flotando cuando llueve. ¿Por qué soñamos tanto con ese beso? Es siempre el mismo beso, lo único que cambia es el lugar y la hora. Fue en Junio, tu llovías y yo solo respiraba, fue esa lluvia la que nos obligo a besarnos, jamás la he vuelto a sentir. Sospecho del propósito. No era un cubo, estábamos dentro de un automóvil, las proporciones siempre comienzan a cambiar cuando nos separamos. Todo se agota más rápido.
Siete ocho nueve, caminamos despacio, la lluvia nos conoce. Por fin llega el viento, con todas sus maldiciones. Entramos y nos sentamos, la muerte nos observa desde su oficina, otra vez tarde, diez, otra vez vida.