"Para empezar nunca estuvimos aquí. ¡Siempre estuvimos aquí! ¡Siempre estaremos!"

En el vacío vivido realmente (no el "vacío") ha ocurrido desde siempre, pero el "vacío" consume a eso inefablemente nombrable. El vacío representa la infinita lógica paradójica del hombre, ésta sólo se vive en las fronteras, en los contornos de la vida, su vida, su "vida", su "sueño", nuestro sueño. Nuestro patrón es la convergencia indefinida o infinita, o inexistente o falsa o lo que sea.
Ven, ésto es un claro ejemplo.

Poemas

Son dos.

Goce:

Mis pensamientos salen
término medio, casi
crudos, tártaros.
No puedo dejar que
se cocinen porque se queman,
se incendian y se devoran.
No es tan malo a veces.
Pero es mejor que salgan así,
semi desnudos, adánicos y évicos.
Sólo así y así sólo conservo
la poca y preciosa cordura que
aún me queda.
La demás se recicla.
Se drena, va y viene, regresa
para volverse a ir, intermitente.



Me estoy muriendo

de amor.
Muero de ti.
Infinito, amor.

Lo exsudo.
Es demasiado, tanto
amor.
Imposible.
Imposible amor, que
sea más o menos.
Es todo lo que hay.
Fundirnos.
Fundirnos amor.
Y no morir.