Ya de noche

Recostados miramos el techo, y recordamos el camino de regreso, el mismo camino de regreso que tantas veces hemos andado pero que esta noche se decidió a cambiar. El perro también lo noto, dentro la penumbra alcanzamos a ver el brillo de sus ojos, dos espejos que vigilan intranquilos el hoyo en la pared que funge como puerta. Porque no le pudimos dar un nombre.

Nos astillaron, recuerdas, casi no podíamos movernos por el dolor que producía la aguja de madera que nos metieron entre los dedos, pero no estamos hablando de un cambio físico, es algo menos denso, algo así como un aroma o alguna bendición mal dada. El perro se a puesto de pie, mira fijamente el hoyo en la pared, parece observar algo que nosotros no alcanzamos a ver, su mirada comienza a recorrer la habitación como siguiendo el movimiento de algo que nosotros todavía no alcanzamos a ver. El perro nos mira fijamente, sus ojos brillan de una manera celestial, casi diabólica.

No sabemos cuanto tiempo a pasado, el perro ya no esta, las voces de las palomillas nos han despertado, no queremos levantarnos, no podemos, nuestro cuerpo esta disperso por la habitación. Hay un nuevo color brincando por las paredes, nuestra lengua esta pegada al paladar, es aun de noche y la sangre apesta.

Es por eso que no tienen nombre, para que no podamos salir a gritarlo. Ya estamos tranquilos, la noche ha vuelto a ganar y nosotros nos rendimos ante ella como un bebé se rinde ante un vaso de leche materna. Suspiros, estamos llenos de ellos.

Últimamente busco escapes, ya sabes esas fugas del ego, busco una empatía a cualquier cosa aveces llego transmigrarme a lo otro, lo que sea, aquí y allá, no sé a que se deba, creo que ese es mi único conflicto ahora, y es por eso que en este momento, con símbolos que representas ideas abstrasctas de lo ajeno trato de transmigrar a esto, si regresara hace unos minutos en el tiempo lo hubiera llamado "un texto" o "algún texto". Ahora heme aquí con mí forma de existir tan llena de no sé que tanto.

Gto.


Aquí estoy. No se como encuentran orden… Probé el peor vodka de todos los vodkas, me recordó el pepto-bismol ¿o ella? y …me provocó dolor de estomago.

Tomé esta fotografía, a falta de cámara use mi computadora ¡photo booth!·$%/(/&)=?=)¿¡'=)(/&¿?=*`POIU¿??=)(/&%$·""No entiendo.

¿Cómo hacer para no existir sin haber vivido?

Simplemente este momento

Me imagino sentado en mí silla de rutina, me imagino envuelto en la noche (en realidad no busco nada de la noche simplemente me gusta estar ahí). En realidad lo hago pero me imagino que imagino lo que hago pero termino no imaginando lo que imaginaba. Esta paradoja termina en una ola que choca y explota en el olvido, ahora me dedico a encontrar algo, una minúscula parte en cualquier cosa, en todo, cavando algo, lo que sea. Por fin toco con la punta de la lengua una imaginación mía muy nocturna y cálida, mientras esto se expande en mí, fuera de la habitación los árboles efervescen, como estertores de olas. Sigo sentado sintiendo el viento que entra por la ventana, mi sangre fluye y fluye, sístole diástole, sístole diástole, sístole diástole. Mi cuerpo parece inmutable, pero en medio de mi pecho hay algo, un abismo que arde, no sé si lo produce ese sonido efervescente de los árboles, el viento o es simplemente este momento. Pero no, mi cuerpo no es inmutable, se mueve a un ritmo que no puedo llegar a abstraer, parece que hay algo que repta entre mi piel, no sé si es viento que se ha colado por mis poros o memorias mutadas en telarañas vibrantes. Desde este momento noto que todo en mí cambia, ahora esto que creí como mi piel no es mas que olvido, todo se convierte en olvido, pero olvido lo que creí olvidar y sigo en ese estado inmutable con el cuerpo como mercurio, como chocolate caliente, como humo de incienso en la oscuridad, no se ve, pero ¿ahí está?, ¿ahí estaré? creo que sí pero solo como olvido, pero no solo queda en el olvido sino que este olvido construye y destruye... no sé de que hablo, no sé que pasa.

Qué triste es quedarse despierto hasta el amanecer porqué uno no sabe cómo dormir, ironía de la mente que cuando veo al amanecer sonrío… sonrío y a veces si tengo suerte, si tengo mucha suerte puedo dormir, y soñar con la luz…y con la oscuridad….y que al final no existe nada…

primero

Tres silbidos y el perro sale de los matorrales para venir a olfatear, no dos, no uno, tres. No todos los silbidos son iguales, el silbido al que el perro responde con patética devoción es un silbido flojo, sin matices, triste. Pero al perro eso parece no afectarle, el responde y responderá una y mil veces de la misma forma, con la misma intensidad.

Se puede ver al perro correr a lo lejos, su pelo brillante lo delata, lo hace un punto a mirar dentro del opaco paisaje, tras sucesivos ladridos alcanzamos a distinguir puntos opacos que se menean junto al perro, todos antes estáticos e imperceptibles.

Las sombras desaparecen y el brillo también, otra vez estamos condensándonos en las ultimas gotas de agua que cuelgan de las hojas, infinitamente ligeras. Miramos por sobre todas las cosas pero solo miramos, no vemos, no alcanzamos a ver todas esas cosas.

Crecimos rodeados de miradas vacías, de sueños truncados, de escombros. Así fue como nos volvimos lo mismo, las mismas calcetas descoloridas con hoyos, esas que se llenan con agua para después solo guardar espuma y sal. Nos mirábamos por las ventanas, nos acechábamos, casi nos heríamos. Flotamos, alcanzamos a oír la fuente, esa fuente que hace ya mucho tiempo secamos con la mirada, vimos salir tantos demonios de sus tibias aguas.

Nuestra mano acaricia los brillos de su pelo, todavía los podemos sentir, están ahí. Son como todas esas cosas que prometimos nunca volver a pensar, no desaparecen del todo, se les puede seguir el rastro. Recordamos el instante anterior, parece tan lejano, como si solo fuera el recuerdo de algún sueño, pero no, los silbidos explotan una vez más. Están dentro de nosotros.

¿Será posible frenar la estupidez, esa cenicienta que siempre esta presente?

El escape

Mi vida no es especial, es un deseo de búsqueda, es una aceptación asquerosa, una adaptación encantadora, el problema es saberlo…

Esta noche quiero salir de fiesta

una bestia quiere salir de mi pecho, un murciélago quiere apoderarse de mi noche y beber la sangre de todos aquellos...

demonios enjaulados me provocan, me incitan a soltarlos

nos hacemos manada que todo lo quiere y nada le importa.

courier y rojo soy ya.

Amable Omar. Ahora podré escribir, mi nombre será courier color rojo; soy lo que ven y quiero que vean...No pretendo más que seguir escribiendo y quien sabe tal vez algo más...