Ardo, ardemos, pronto seremos las cenizas de lo que antes fuimos y seremos, nadie y todos nos observan, cada uno de nosotros somos el punto medio que creemos estar de un lado (pero en realidad nunca nos movemos)

En la contradicción está la verdad, por eso es tan dudable y risible.

¡Cuánta ironía!

— Algo, espero, le ha de gustar. Aeternum vale
Obrigado!