Una buena analogía de lo que tal vez no soy: Afrodita bailando cumbias con uniforme de chef, en una playa sin sal. Un atardecer morado-lila-azul-negro(de muerte) en un estado etílico (de whiskey, chelas y un vodka lisérgico) entre nebulosas de humo de incienso, mariguana y tabaco, recitando palabras al azar que parecen algún poema de Bukowski. Acompañado de marmotas bailando coreografías de N sync, también está Marx rezando canciones judias-paganas y junto a él está Stravinsky vestido de neglille dandole nalgadas (super sexy) a Ian Curtis (super lloron), y éste solo llora y llora (con sus lagrimas hay gatos que acarrean cubetas para que Rimbaud se las inyecte y así volar a la luna que ni es de queso, ni es un satélite sino es una manzana verde podrida). Y dentro de Rimbaud está Obahama haciendo malabares mientras es visto por mil millones de payasos de todas edades, razas y especies, nadie le aplaude más que un caracol confundido por que cree que el espectáculo es todo esto que pasa dentro de Rimbaud, pero ni modo el choca cuando llega a la manzana podrida y esto nunca nadie sabra que existío. Tal vez y solo talvez la manzana pero esa manza no sabe hablar, así es que la tengo que omitir... Fin (la verdad nunca hay fin)

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