ENE

                                                                               N
                                                                      N         O  
                                                                         E    E
                                                                            N

Casi flotando, sólo falta eso, ¿lo sientes? estamos apunto de hacerlo. No te duermas, siéntelo, estamos, lo hacemos, no te duermas, no te quiero despertar, despierta ¿lo sientes?, sé que lo sientes, en tus sueños, seguramente tú eres estable y todo lo demás flota, sí lo sientes sí lo hacemos, me encanta verte dormir y flotar, eres uno con el viento, viento cálido flotando casi estable, con el movimiento de una llama tranquila, sin esfuerzo. Suspiras tan relajado que siento que soy agua, y me mueves, me haces hacerme ondas, círculos, tranquilos, siempre converjo en mí, aunque mi movimiento no lo parezca, aunque quiera diluirme contigo, solo seré mi cuerpo, aparentaré ser en mi cuerpo.

Hacer (y deshacer) cosas con las palabras.

"At least that's what we say we are doing"


Saber de qué manera se vincula lo real con el lenguaje es un problema por demás discutido en la filosofía contemporánea, así es que una de las ideas más afortunadas dentro de estas discusiones es la de J. L. Austin, para quien al momento en el que decimos por ejemplo, “Yo sé…” o “Yo prometo…”, no tratamos de afirmar la verdad o falsedad de un hecho, sino que hay en esas oraciones un elemento coercitivo, que nos compromete con lo que decimos como ofreciendo garantes, y afectando el rumbo de nuestros actos, haciendo cosas con las palabras.
Pero si en enunciados como esos comprometemos nuestra conducta, ¿qué pasa cuando no se dice ni una palabra al respecto? ¿Igualmente se podrían hacer cosas con el silencio? ¿Con qué nos comprometemos o dejamos de hacerlo cuando no se dice nada? Ya dice el cínico Oliveira contra la pretendida acción heroica, que más vale pecar por omisión que por comisión.
Parecería haber una especie de temblor constante ante la enunciación de algo irreversiblemente inadecuado, volver un estado de cosas algo determinado ya así para siempre , claro que suena exagerado,¿ pero no es eso acaso de lo que huimos cuando preferimos guardarnos contra nuestros impulsos lo que no se soporta más seguir callando? Justamente porque las palabras desencadenan acciones y reacciones,-ya la retórica, esa adiestradora de pasiones, desde muy temprano lo supo- es que hay que andarse con cuidado con las palabras, esas perras negras.
Porque existe un profundo impacto de lo que se dice o no en de la praxis humana, es que frecuentemente nos encontramos ante ese inestable equilibrio entre la contención del silencio o la expresión del habla, de nuestras intensiones, deseos, o graves sentimientos, porque uno nunca sabe qué palabras o acciones anuncian algo definitivo, un cambio fatal e irrevocable en sus relaciones, porque muchas cosas, tantas cosas, dependen de las palabras que se dicen a su debido tiempo, o de las que se calla, o de las que simplemente nunca aparecen en el momento en el que las buscamos.
Finalmente creo que nunca sabré qué es lo que decimos cuando callamos, qué sucede en esos intersticios mudos, en donde el silencio aparece como elipsis infinita, de la cual depende totalmente el sentido de nuestros relatos inacabados, de esos que parecen velar más de lo que realmente ocultan, pero de lo cual al final nunca estaremos seguros.


Eran tan sólo las 18 horas, el día era fresco, el cielo era un tanto violáceo era uno de esos días en los que no pasa nada fuera de la rutina, cómoda, amable con mi mente y con mi cuerpo, donde no requieres de la ensimismación y puedes sentir como cae la oscuridad sobre tus hombros con la misma frescura que cada minuto se enfría más y más, casi bailando con la oscuridad.
Ese día estuve sentado más de 3 horas mirando hacía la misma dirección, pude percibir dentro de mi cuerpo cada movimiento en el paisaje, cada uno, desde las hormigas (que las sentía habitar en lo profundo de mi ombligo) hasta cada hoja de los arboles que vibraban por el viento (esto lo sentía en cada poro del cuerpo) y la complementación del paisaje dependía más de los sucesos espontáneos a mí cuerpo, eso que no sabía si llegaría o no, si existiera o no. Esos momentos fueron muy desgastantes pero muy gratificantes, la noche caía cada vez más fuerte, hasta que por fin aplastó mi cuerpo y los sonidos de los alrededores se manifestaban con una temperatura cada vez más y más helada, en el parque ya no habían personas, esto fue muy cómodo para mí, sé que es egoista pero me gusta la noche para mi, todas las persones con las que me he podido relacionar no han disfrutado de las ubres de la noche...

converger

Me acerco y tu dices acércate más, yo pienso en cuanto es lo máximo que me puedo acercar a ti, si te puedo traspasar, si podemos ser la misma carne, intervenidos el uno al otro como la colisión de cualquier cosa (galaxias, madera, lava) pero no, tu mirada me hace detenerme a 2 cm de tu piel, sólo sentimos nuestra respiración simultanea, rítmica, acelerada, comenzamos a palpitar y vibrar en una misma frecuencia, el tiempo se ha detenido, nada se mueve solo te percibo y esto parece eterno, esto es eterno, como el ahora... decido ignorar esto y violento la blancura profunda para asemejar la colisión, jugaré contigo a converger con tu carne, a ser nada mas que vibración, nos vibramos, nos convulsionamos, la carne es la que se convulsiona, con una delicadeza, con un ritmo que no parece ritmo, sino evolución.

uop
gif animator
Gif animator

"Para empezar nunca estuvimos aquí. ¡Siempre estuvimos aquí! ¡Siempre estaremos!"

En el vacío vivido realmente (no el "vacío") ha ocurrido desde siempre, pero el "vacío" consume a eso inefablemente nombrable. El vacío representa la infinita lógica paradójica del hombre, ésta sólo se vive en las fronteras, en los contornos de la vida, su vida, su "vida", su "sueño", nuestro sueño. Nuestro patrón es la convergencia indefinida o infinita, o inexistente o falsa o lo que sea.
Ven, ésto es un claro ejemplo.

Poemas

Son dos.

Goce:

Mis pensamientos salen
término medio, casi
crudos, tártaros.
No puedo dejar que
se cocinen porque se queman,
se incendian y se devoran.
No es tan malo a veces.
Pero es mejor que salgan así,
semi desnudos, adánicos y évicos.
Sólo así y así sólo conservo
la poca y preciosa cordura que
aún me queda.
La demás se recicla.
Se drena, va y viene, regresa
para volverse a ir, intermitente.



Me estoy muriendo

de amor.
Muero de ti.
Infinito, amor.

Lo exsudo.
Es demasiado, tanto
amor.
Imposible.
Imposible amor, que
sea más o menos.
Es todo lo que hay.
Fundirnos.
Fundirnos amor.
Y no morir.

Nada que no me erize

Plegando las alas del sueño en la casi esquina de una calle reconocida por mi rutina casi diaria. Desde ahí se alcanza ver de reojo como los cuerpos se colapsan por el desmayo de autoficciones que nadie duda y que casi diario rosamos. Cacarear en la abyecta ventana de la noche de mi iris derecho. Masturbarse en la profunda sin razón que los demás arguyen como vida o tal vez renacer en la viscosidad de los sexos tibios y hermosos. Penetrar los insectos con el oido y mirar hacia la profundidad de los párpados infinitos.

Anegdota Pornografeatica de asco :)

Un día una linda joven me preguntó que cúal era mi pasatiempo favorito. Yo le contesté que acostumbro fornicar con dinosaurios en las puertas del infierno.
Ella se asustó y se alejó apresuradamente
Creo que no le gustó mi definición estilo "Sade"; yo sólo me referia a leer a los clasicos a la luz de la ventana :/

¿Dormí?

Mil sueños hemos tenido y de ninguno podremos despertar. Nuestros ojos han dejado de respondernos, nuestro olfato también, las manos son las que ahora perciben, perciben la luz que se escurre por la espiral. Esta amaneciendo y nosotros no podemos despertar. La luz avanza, la tierra avanza, la luna retrocede, el bosque retrocede, tu mano avanza y no te puedo soltar.
Casi estoy seguro de que este es un sueño tuyo, cuatro cinco seis, más vale que la lluvia no moje el basural, siempre terminamos flotando cuando llueve. ¿Por qué soñamos tanto con ese beso? Es siempre el mismo beso, lo único que cambia es el lugar y la hora. Fue en Junio, tu llovías y yo solo respiraba, fue esa lluvia la que nos obligo a besarnos, jamás la he vuelto a sentir. Sospecho del propósito. No era un cubo, estábamos dentro de un automóvil, las proporciones siempre comienzan a cambiar cuando nos separamos. Todo se agota más rápido.
Siete ocho nueve, caminamos despacio, la lluvia nos conoce. Por fin llega el viento, con todas sus maldiciones. Entramos y nos sentamos, la muerte nos observa desde su oficina, otra vez tarde, diez, otra vez vida.

En la panza de la nausea y el vomito de la nada (o el texto adornado por algunas de sus O's)

ooooO OooooooO Ooooo
ooooooooooooOoooooooooooo
o oo oo OO ooo ooo ooo OO ooo oo o
.. ooooOooo oo o o oo oooOoooo0000000..
ooooO... ... .Reventándme más que reventarns, ahí estábams queriend derretir la luna, . ... ...Ooooo
. : ... tds enloquecids pr verns derretirns (...y la luna n l hacía). ... : .
oooo : o La explsi´n de éxtasis y alegría n se ha cnsumad, n cre pder distinguir desde cuand inici est, o : oooo
o o o hasta la idea de inici parece imposible ahra, cm si quisiera cncer y vivir la vida de este univers. o o o
o o O Ahra en mi universo derretid y expltad, O o o
... . : quemad y dañad pr el éxtasis y la alegría que en uns minuts (si es que ls minuts existen) : . ...
terminará condensándose en confusión de espaci y cuerps,
td terminara siend la misma masa
aparentemente rgánica (per n, est y algunas tras csas sn plásticas)
n se que hacer ni en que pensar en mí,
entnces en mi deriva decio inventarme la muerte y una muerte llena de v´mit e incnsciencia,
llena de ignracía cnsciente (parad´jic ¿n?)
cn su final feliz que terminará en ese espaci níric llen de abulia (mi madre y naci´n).
Ahra tirad, desechad, semi estert´ric envuelt en más desech cn bilis
sonrí a ls que pasan y me ven, les grit una indiferencía y me revuelc en l que parece indiferencia y me acuest cn la nche.

Souvenir

Juré que no volvería a sacar cuentas, a la primera tentación por situar recuerdos voltearía a otro lado; distraerse con lo que se tenga a la mano; cerrar los ojos y apretar fuerte los párpados, como en medio de la más anodina pesadilla.

De pronto ansias, ansias de fumar un cigarro. Aunque desde la primera calada sepa asqueroso, pero un impulso de seguir aspirando y conteniendo el asco, al menos hasta llegar al filtro.

De todos modos los números no importan; son pretextos. De todos modos la imaginación envuelta en esa nostalgia desfiguradora vería lo que quisiera en todas partes inventando símbolos. Llenando los lugares vacíos. Atiborrándolos de significaciones que quizás ni siquiera sean tan peculiares como para empeñarse en hacerles entrar en las cosas, cual piezas insostenibles en un rompecabezas de telaraña.

Igual no importa. Las ansias siguen - son un pretexto más -. Las ganas de fumar persisten aunque el cigarro sepa a porquería ... aunque no cabe duda, un trato justo sería tener que aspirar toda esa porquería a cambio de desprenderse del substrato de los mil pretextos, encontrar una distracción menos efímera en ese inhalar que la que la súbita náusea provoca.

Soportaría de muy buena gana un abismo en el estómago a fin de que se llevara en su expanderse inacabable esa línea de asociaciones tan arbitraria que resultan ser los recuerdos, olvidar al fin que fue hace tres meses... o que exactamente dos días .... o que incluso ayer ....

soy

Soy ese que se odia y se ama

soy ese que amanece y trasnocha

soy ese que arde y se hiela

soy ese que quiere llorar y llora dentro de si

soy ese que lucha y lucha por tratar de luchar

soy ese que esta aquí, y sabe que es una sombra

soy ese que escribe para no olvidarse y que aun así se olvida.

No soy nada.

Palabras que mueren

Expiatorias e insignificantes.

En mi estupidez e irresponsabilidad decidí que estuvieramos aquí, que es el infinito sin lugar y sin espacio, algo, pero ahí esta, y con mujeres gimiendo, sin imen ni moralidad gritando silencios secretos e interminables, bla bla bla...

Karla Mtz


Abre la heladera verde del cuarto de azulejo blanco
¿Te parece si comemos sólo por hoy una turbación de sentidos?
la entrada será un espacio insonoro
acompañado de un jugo de goce
(llamémoslo Plaisir)

Quítale la cáscara espasmódica a la razón,
exprime la erección de un movimiento,
cuela los calofríos,
añade una pizca de orgásmico vientre.
El plato fuerte será un derrièrre de pute:
exprime la empapada metamorfosis del cuerpo
desnúdalo de esa piel caída y chapeada
báña de leche aquellas piernas y esos senos.
Penetra con firmeza el culo ahora boca arriba.
cruza las manos, ábrele la boca y córtale la lengua.
Introduce un par de palillos y poca sal.
Lo métere al horno.
Consistencia: tres chaud

Ven mon cheri,
comamos
comámonos.
Contemplemos el menú.
Nunca he estado tan contenta
y no cesaba de abrir piernas húmedas de saliva
de gozar de esa desnudez cadavérica.

¡Bon appétit!

Te gustan los bosques ¿verdad?

Esta noche deseo ver llover y oler eso que se produce cuando llueve, y quisiera verte en medio de ese lugar (cualquiera, eso no importa o tal vez si, te gustan los bosques [¿no?]) ese lugar, un bosque enormemente verde y oloroso de verdes y tierra y más vida que tú podrías inventar y este lugar solo te pide que lo goces, bueno, ahí deberías de estar vestida de rojo (contrastando) y tal vez gozando y yo viendo y tal vez gozando, tal vez te confundas con ese olor que produce la lluvia sobre el bosque inmensamente verde (porque te gustan los bosques [¿verdad?]). Estando confundida y contrastante ahora yo juego a no verte por que se que me ves, ¿o no?, no importa me gusta creer que me ves y que jugamos a eso de vernos sin que sepamos que nos vemos pero sabemos que jugamos a vernos. Yo soplo y tu lo sientes en la nuca, o en el codo, o solo sonríes o me ignoras o no sabes que hacer y dudas y yo no sé que decir (nunca sé que decir) y tu no dices nada no sé por qué, pero sigues parada, confundiéndote y contrastada y yo, yo solo te veo.

¿... y cuando me darás esa tacita de té?

No sé, ya no sé ni qué me pasa, me vibras mucho, cualquier cosa que veo me recuerda algún momento contigo, ¿por qué, por qué no me recuerdas tú, por qué no me buscas, me llamas, me espías (como yo lo hago)? ¿Recuerdas como nos olíamos cuando nadie nos podía ver? Nuestras rutas azarosas, oreja , cuello, nuca, cabello, boca, nariz, estomago, espalda, pubis… cualquier parte, oliéndonos, como sea, donde sea, de cabeza, acostados, abrazados y derramados, explotados y esparcidos, como nadie y quizás como algunos secretos, pero te digo esto, por que necesito el reflejo de mis anhelos y recuerdos necesito que me necesites, que me llames, que me sueñes, que me mates.

Sabe a libertad

Sí. Me dejo llevar Por un fluir que es azaroso y otras me imagino en un rió artificial. Ahora estoy saltando en un lugar que no conozco. Un sabor de libertad embellece a la ciudad más fea y a saltos existo en otro salto que forma parte del ambiguo escenario. Y se que voy a encontrarme con la muerte y el amor y abstracciones; qué serán parte de todo y formaran lo efímero y lo eterno. Y aparezco en una balsa en profusos ríos, en la esencia del mar, respirando...

Karla Mtz

He pasado toda la noche sin dormir,

viendo, sin espacio tu figura.

Y viéndola siempre de maneras diferentes

de como ella me parece.

Hago pensamientos con el recuerdo de

lo que es ella cuando me habla,

y en cada pensamiento cambia ella de acuerdo

con su semejanza.

Amar es pensar.

Y yo casi me olvido de sentir sólo pensando en ella.

No sé bien lo que quiero, incluso de ella,

y no pienso más que en ella.

Tengo una gran distracción animada.

Cuando deseo encontrarla

casi prefiero no encontrarla,

Para no tener que dejarla luego.

No sé bien lo que quiero,

ni quiero saberlo que quiero.

Quiero tan solo

Pensar en ella.

Nada le pido a nadie, ni a ella, sino pensar.

Fernando Pessoa. Tal vez yo; tal vez soy esa persona que la busca de lejos entre caras, gatos y basura. Tal vez sea yo la que está enamorada de su andar, de su sonrisa, de su piel fina. Vulnerabilidad a ella, eso tengo, eso soy ahora.



la brocha aquí está

Recuerdo que me ardía la nariz, creo que incluso por allí corrió el vómito, y sin embargo se sentía tan divertido, tan fiesta, tan estoy-viviendo-una-vida-como-cualquier-otra-casi-veinteañera. Qué patético debe ser que incluso la expulsión de ácido estomacal y demás sustancias por las fosas nasales me parezca una experiencia relevante. Digo, además ni siquiera me encontraba en un estado en el cual simplemente pudiera sentir las cosas, sino que para sentir eso hubo que haber consumido primero algo que me hiciera sentir mucho mucho más, casi nada, para que cualquier estímulo resultara lo suficientemente excitante como para significar algo. Y al final tampoco llego ni a sentir por mí misma ni tampoco a quedarme sintiendo, así nada más, aquello que como sea sólo llego a creer que siento. Todo sería más fácil si pudiera dejar de pensar que efectivamente hay un lugar al que se llega a … supongo que al final Dios no ha muerto y que más bien ahora anda disfrazado de quién sabe qué puta barata(es increíble que aún se recorra a tal analogía, lo que sea, un mercadólogo, un retórico, el más vulgar mentiroso que a ratos somos cada uno de nosotros) que nunca llega siquiera a decirnos por cuánto es que se vende, ni siquiera qué ofrece, (se supone que hay algo mejor que estar jodido pero creo que al final nadie alcanza a visualizarlo, debe ser una cosa tan imposible de figurar como esa estupidez del círculo cuadrado, hasta los lógicos lo admiten pero nadie es lo suficientemente honesto como para decir que no alcanza a ver un carajo), pero que igual logra hacernos creer que verdaderamente existe tal lugar de arribo, y que sobre todo, estamos ansiosos por abordarlo.

Jajajaja

EXPLOTO y lloro y bailo y nazco y no muero... y crecen en mi cosas y lloran y nacen y mueren y bailan y no importa.
Y creo y mato y creo y no importa. Y quiero matar y quiero morir y quiero hacer y no quiero nada y quiero todo. Y no sé, quisiera abarcar tantas experiencias y esencias... y no sé, no hago nada... y no sé ya no quiero nada...

RetratanDo

retrato de un amigo uña...musica de Atom™


Una buena analogía de lo que tal vez no soy: Afrodita bailando cumbias con uniforme de chef, en una playa sin sal. Un atardecer morado-lila-azul-negro(de muerte) en un estado etílico (de whiskey, chelas y un vodka lisérgico) entre nebulosas de humo de incienso, mariguana y tabaco, recitando palabras al azar que parecen algún poema de Bukowski. Acompañado de marmotas bailando coreografías de N sync, también está Marx rezando canciones judias-paganas y junto a él está Stravinsky vestido de neglille dandole nalgadas (super sexy) a Ian Curtis (super lloron), y éste solo llora y llora (con sus lagrimas hay gatos que acarrean cubetas para que Rimbaud se las inyecte y así volar a la luna que ni es de queso, ni es un satélite sino es una manzana verde podrida). Y dentro de Rimbaud está Obahama haciendo malabares mientras es visto por mil millones de payasos de todas edades, razas y especies, nadie le aplaude más que un caracol confundido por que cree que el espectáculo es todo esto que pasa dentro de Rimbaud, pero ni modo el choca cuando llega a la manzana podrida y esto nunca nadie sabra que existío. Tal vez y solo talvez la manzana pero esa manza no sabe hablar, así es que la tengo que omitir... Fin (la verdad nunca hay fin)

No sé

Algo, hay algo, o no sé si sea la ausencia de otra cosa. Pero creo que hay algo, dentro afuera. No sé. Siento que exploto, quiero explotar o me explotan, no sé. No quiero, algo se expande dentro, si quiero, no solo algo, muchas cosas, violetas, hipopotamos, sangre, miedos, terremotos, volcanes, pintura, letras, chocolates, café, sobre todo música. Creo que esto no pasa. Solo estoy perdido en mi lenguaje, en su lenguaje y también en el nuestro.

Aquella mujer se llama Muerte

En el silencio blanco se murmuran muchas lenguas que no deben ser pronunciadas, voces que bailan y se retuercen en las comisuras de sus labios paganos. Forman figuras concéntricas que se consumen con el fuego de las velas.
Esta revelación me ocurrió cuando era un niño, en un ritual que me era complatamente ajeno. Todos estaban sentados alrededor de un féretro negro con broqueles y agarraderas plateadas, algún familiar que no puedo recordar se hallaba dentro.
Los hombres miraban al piso mientras las mujeres sollozaban cuando escuche esas voces que son su voz entre las oraciones que se repetían tantas veces que pensé que nunca acabarían.
Me hablaba como lo hacía mi madre cuando me portaba bien en el colegio, me dijo que era un buen chico y podría jugar con sus hijos pero tendría que cuidarlos muy bien porque eran ciegos. Me enseño que los antepasados habitan el agua, los sapos son sus guardianes y en las noches de lluvia hablan y cantan a través de ellos.
No volví a escuharla, solo pude reconocer su trabajo, fijarlo en mis recuerdos: la piel pálida, los ojos cristalinos, los miembros rígidos y la luz macilenta que lo envuelve todo.
No pudé olvidarla, quise saber más de ella, estudié sus procedimientos, las antiguas ceremonias, su olor y su tacto, probé la tierra blanda, escuche el trinar de las aves en los cementerios, invoque a sus heraldos con la nigromancia.
Solo la pude ver una vez, estaba en el jardín de los recuerdos, una pequeña mariposa negra se posó sobre una amapola, mi abuela me tomó de la mano, la miré y le dijé: esa mujer sentada en la flor, ¿Cuál es su nombre?

(I)

Desperté temprano, abrí el cajón, saque mis cigarros, me levanté para buscar el encendedor en la chamarra negra que traía puesta antes de dormir, encontré una pluma, un pañuelo azul y un papel gastado y mal cortado con un pensamiento de Francois Mauriac sobre la muerte. Saqué el encendedor de la bolsa del pantalón, encendí el cigarro en la ventana, el sol estaba en el horizonte pero la luna se seguía mostrando, blanca casi transparente, bella y cínica, anunciándome que la noche no acabaría. Sentí nauseas y después vértigo, pensé que era el humo del cigarro, lancé la colilla hacia la calle. Me vestí con lo que había en el montón de ropa junto a los periódicos, tomé las llaves del coche y mi teléfono. Conducía sin rumbo, en silencio, quería alejarme de la ciudad y de la luna, bajé la ventana, encendí otro cigarro, en una vereda arbolada a un lado de la carretera me detuve, tenía que llamar a mi padrino, de la guantera saqué el folleto para buscar el número, era la primera vez que lo llamaría desde que nos vimos, me tomé un tiempo, abrí el folleto, nunca lo había leído, empecé por la segunda página:
Melancólicos Anónimos
Surge de la necesidad de abrir vías de comunicación para dialogar sobre cuestiones que afectan a muchas personas, minando la posibilidad de disfrutar lo que la condición melancólica puede ofrecerles en aras de lo profundo y lo sublime.
¿Está la humana condición de ser pensante relacionada con la aflicción?
La melancolía es un estado muy particular de ensimismamiento que no tiene que ver con la depresión. Es una tristeza sin fundamento, sin razón de ser, relacionada con el temperamento romántico y con la disposición a un tipo de contemplación que, en su movimiento, similar al movimiento amoroso, se debate en su propia contradicción.
Continúe leyendo en la primera página:
¿Es el ejercicio de la conciencia una posible razón para la tristeza del pensamiento? ¿Es éste una razón del fundamento melancólico de nuestra existencia?
La naturaleza falible de nuestro conocimiento, la certeza de nuestra mortalidad, única verdad que nos recuerda la soledad en la que finalmente, habita nuestra conciencia y el vértigo que produce lo perecedero, entre otras cosas, promueven que una personalidad devenga melancólica.
¿Se puede curar la melancolía?
Al ser un estado relacionado con la conciencia y la sensibilidad individual, como tal, no puede curarse. Sin embargo es posible encaminarla a fin de no padecer una crisis que lleve a tocar fondo. La melancolía, bien encauzada, puede verse como una condición que estimule el sentimiento de lo sublime.
En la contraportada encontré el número, marqué a prisa, los dedos me temblaban, solo pude escuchar una voz plástica que me dijo: El número que usted marcó no existe, favor de verificarlo, gracias.






Esa cosa que soy


El oráculo de Delfos: Conócete a ti mismo,
¿y qué si soy del tipo de persona que
no me gustaría conocer?
Tibor Fischer.
¿Porqué el autoconocimiento surge como imperativo? ¿Qué debió pasar por la cabeza de algunos para que tal oración se convirtiera en una sentencia en todo el pleno sentido de la palabra? Justamente es algo inevitable, pensar en sí, desde sí y verse condenada a vivir con una misma con el pensamiento como la línea que delimita el círculo, y que mientras más recorre más le va cerrando el paso a una y se mueve y avanza y se estrecha como llegando a un centro que no es más que simplemente un colapso.

Mí utopía

...

En un sueño te me apareciste ayer....y trate de hablar con tu espíritu, para olvidarte, pero más que nada para abrazarte. Aunque se que nunca más podré abrazarte, por lo menos en mis sueños y en mis recuerdos siempre estarás ahí...Con mi corazón te has fusionado inevitablemente…

Construcciones


Si los libros necesitan de la memoria, si el arte necesita del pasado, entonces sólo puedo aspirar a ser un pobre diablo que vive del presente. Tengo tanto que quiero decir, pero me es difícil escribir sin saber lo que ha sido de mí; sin saber que he aprendido, ni que he hecho. ¿O tal vez nunca he sido alguien, talvez nunca he hecho algo y probablemente nunca haré nada ni seré un hombre completo? Existió en mí serenidad lo se por que ahora me acosa; pero esta vez la siento como una extraña perversión, disímil y contradictoria. Estas palabras desaparecerán al ultimo punto que me diga ya no más.

Una extraña inevitable sensación me obliga a seguir escribiendo a seguir perdurando aunque sólo sea para mí y para este instante. Se siente una extraña libertad saber que todo lo que hago ahora es inservible, efímero como mí existencia. No escribo para saber quien soy o cómo evolucionare, sino lo que fui alguna vez, lo que ayer fui, lo que hace una semana pensé; poseo aún algunas imágenes y palabras que ya no reconozco mías y ni siquiera se si son de sueños o de algún loco que me poseyó y me hizo escribirlas.

El pasado me obsesiona porque ya no es mió, por que nunca lo fue, porque sólo recuerdo destellos de un romance, y supongo que en todos los romances sólo queda un halo de nostalgia, tal vez sea eso lo que me impulsa a seguir. Lo que el tiempo hizo de mi no tiene comprensión alguna, lo maldigo y me maldigo por recordar horribles incertidumbres que seguramente alguna vez fueron oraciones con sentido…

Fueron momentos de paz que no recuerdo. Pero se que fueron pacíficos porque sólo me queda una imagen difusa, un sabor que no se parece a mi desayuno. Viví lo que muchos soñaron, y sin embargo sólo recuerdo la banalidad de las palabras. ¿Qué significara que pierda la memoria tan fácil? Y aun más aterrador ¿Qué es la memoria? Sí es que aun esa palabra existe.

Buscando en las pocas pertenecías que tiene este cuarto sin ventanas, este cuarto que ahora que lo miro con claridad me parece ajeno y me es incomprensible cómo pude llegar aquí en primer lugar; Encontré una hoja de papel blanca con escritos qué comparándola con mí letra parecen casi idénticos a no ser por la erré que a veces se confunde con la ese y la ene que a veces parece eme. Tras leer la hoja concluí aunque nunca sabré con exactitud que escribí lo siguiente:

“bastante movimiento hay en este planeta, antes nunca había movimiento solo calma y vacío, ahora el planeta añora su quietud, y los seres que habitan en él buscan a sus antepasados, re huyen solitarios buscando la calma, nos hostigamos de tanto movimiento de tanta vida que los seres de este planeta se van reuniendo con los suyos pero ya no en movimiento si no en vacío y en paz...”

No entiendo esta frase. Intuyo que es desgarradora. Un garabato que aun no entiendo; Leo y la primera palabra que me inquieta es “quietud” ¿Acaso esa palabra existe? ¿Y de que antepasados me habré contado? Ahora mismo me siento hostigado, creo que lo mejor es dormir, despertar, releer y hacer un esfuerzo por recordar; aunque solo sean sensaciones o imágenes dispersas o quizás un sonido, cualquier ausencia que me distraiga de este cuarto sin ventanas…


Abro las cortinas y miro al sol, mi cara se ilumina y mis ojos vacilan antes de acostumbrarse a la luz; Se que estoy en un edificio, en algún piso alto tal vez sea un octavo o un dieciseisavo. El paisaje me resulta familiar, una ciudad ruidosa, bella en su disparidad, cómo si alguien la hubiera inventado con sólo pensarla. Miro la inmensidad de la ciudad y se que ya no puedo voltear atrás se que nunca podré mirar más lejos de ella. Mis ojos son prisioneros del día…

No se sí un amanecer se pueda confundir con un sueño. Ya no tengo más ideas para salir, sólo me queda provocarla, libertad, burlarme de su promesa ¿O me resignaré ante ella? ¿Cuánto tiempo habrá pasado? Tal vez en otra vida fui un emperador, un domador de leones, un cazador de ballenas, un vagabundo ¡Libre!

¿Desdichada vida porque tuviste que darme la mano, no hubiera sido mejor nunca existir?

En un cuarto sin ventanas Leo: “pero ya no en movimiento si no en vacío y en paz...” me siento nauseabundo y terribles alucinaciones cómo destellos vuelven a mí. Me imagino en partes difusas, se que veo mis brazos y un espejo y alguien más…y ahora estoy totalmente sólo, nada hay más allá de mí, ni siquiera un cuarto sin ventanas. Sólo vacío y paz.






Deberíamos de llorar por el hecho de que podemos llorar.

Ya de noche

Recostados miramos el techo, y recordamos el camino de regreso, el mismo camino de regreso que tantas veces hemos andado pero que esta noche se decidió a cambiar. El perro también lo noto, dentro la penumbra alcanzamos a ver el brillo de sus ojos, dos espejos que vigilan intranquilos el hoyo en la pared que funge como puerta. Porque no le pudimos dar un nombre.

Nos astillaron, recuerdas, casi no podíamos movernos por el dolor que producía la aguja de madera que nos metieron entre los dedos, pero no estamos hablando de un cambio físico, es algo menos denso, algo así como un aroma o alguna bendición mal dada. El perro se a puesto de pie, mira fijamente el hoyo en la pared, parece observar algo que nosotros no alcanzamos a ver, su mirada comienza a recorrer la habitación como siguiendo el movimiento de algo que nosotros todavía no alcanzamos a ver. El perro nos mira fijamente, sus ojos brillan de una manera celestial, casi diabólica.

No sabemos cuanto tiempo a pasado, el perro ya no esta, las voces de las palomillas nos han despertado, no queremos levantarnos, no podemos, nuestro cuerpo esta disperso por la habitación. Hay un nuevo color brincando por las paredes, nuestra lengua esta pegada al paladar, es aun de noche y la sangre apesta.

Es por eso que no tienen nombre, para que no podamos salir a gritarlo. Ya estamos tranquilos, la noche ha vuelto a ganar y nosotros nos rendimos ante ella como un bebé se rinde ante un vaso de leche materna. Suspiros, estamos llenos de ellos.

Últimamente busco escapes, ya sabes esas fugas del ego, busco una empatía a cualquier cosa aveces llego transmigrarme a lo otro, lo que sea, aquí y allá, no sé a que se deba, creo que ese es mi único conflicto ahora, y es por eso que en este momento, con símbolos que representas ideas abstrasctas de lo ajeno trato de transmigrar a esto, si regresara hace unos minutos en el tiempo lo hubiera llamado "un texto" o "algún texto". Ahora heme aquí con mí forma de existir tan llena de no sé que tanto.

Gto.


Aquí estoy. No se como encuentran orden… Probé el peor vodka de todos los vodkas, me recordó el pepto-bismol ¿o ella? y …me provocó dolor de estomago.

Tomé esta fotografía, a falta de cámara use mi computadora ¡photo booth!·$%/(/&)=?=)¿¡'=)(/&¿?=*`POIU¿??=)(/&%$·""No entiendo.

¿Cómo hacer para no existir sin haber vivido?

Simplemente este momento

Me imagino sentado en mí silla de rutina, me imagino envuelto en la noche (en realidad no busco nada de la noche simplemente me gusta estar ahí). En realidad lo hago pero me imagino que imagino lo que hago pero termino no imaginando lo que imaginaba. Esta paradoja termina en una ola que choca y explota en el olvido, ahora me dedico a encontrar algo, una minúscula parte en cualquier cosa, en todo, cavando algo, lo que sea. Por fin toco con la punta de la lengua una imaginación mía muy nocturna y cálida, mientras esto se expande en mí, fuera de la habitación los árboles efervescen, como estertores de olas. Sigo sentado sintiendo el viento que entra por la ventana, mi sangre fluye y fluye, sístole diástole, sístole diástole, sístole diástole. Mi cuerpo parece inmutable, pero en medio de mi pecho hay algo, un abismo que arde, no sé si lo produce ese sonido efervescente de los árboles, el viento o es simplemente este momento. Pero no, mi cuerpo no es inmutable, se mueve a un ritmo que no puedo llegar a abstraer, parece que hay algo que repta entre mi piel, no sé si es viento que se ha colado por mis poros o memorias mutadas en telarañas vibrantes. Desde este momento noto que todo en mí cambia, ahora esto que creí como mi piel no es mas que olvido, todo se convierte en olvido, pero olvido lo que creí olvidar y sigo en ese estado inmutable con el cuerpo como mercurio, como chocolate caliente, como humo de incienso en la oscuridad, no se ve, pero ¿ahí está?, ¿ahí estaré? creo que sí pero solo como olvido, pero no solo queda en el olvido sino que este olvido construye y destruye... no sé de que hablo, no sé que pasa.

Qué triste es quedarse despierto hasta el amanecer porqué uno no sabe cómo dormir, ironía de la mente que cuando veo al amanecer sonrío… sonrío y a veces si tengo suerte, si tengo mucha suerte puedo dormir, y soñar con la luz…y con la oscuridad….y que al final no existe nada…

primero

Tres silbidos y el perro sale de los matorrales para venir a olfatear, no dos, no uno, tres. No todos los silbidos son iguales, el silbido al que el perro responde con patética devoción es un silbido flojo, sin matices, triste. Pero al perro eso parece no afectarle, el responde y responderá una y mil veces de la misma forma, con la misma intensidad.

Se puede ver al perro correr a lo lejos, su pelo brillante lo delata, lo hace un punto a mirar dentro del opaco paisaje, tras sucesivos ladridos alcanzamos a distinguir puntos opacos que se menean junto al perro, todos antes estáticos e imperceptibles.

Las sombras desaparecen y el brillo también, otra vez estamos condensándonos en las ultimas gotas de agua que cuelgan de las hojas, infinitamente ligeras. Miramos por sobre todas las cosas pero solo miramos, no vemos, no alcanzamos a ver todas esas cosas.

Crecimos rodeados de miradas vacías, de sueños truncados, de escombros. Así fue como nos volvimos lo mismo, las mismas calcetas descoloridas con hoyos, esas que se llenan con agua para después solo guardar espuma y sal. Nos mirábamos por las ventanas, nos acechábamos, casi nos heríamos. Flotamos, alcanzamos a oír la fuente, esa fuente que hace ya mucho tiempo secamos con la mirada, vimos salir tantos demonios de sus tibias aguas.

Nuestra mano acaricia los brillos de su pelo, todavía los podemos sentir, están ahí. Son como todas esas cosas que prometimos nunca volver a pensar, no desaparecen del todo, se les puede seguir el rastro. Recordamos el instante anterior, parece tan lejano, como si solo fuera el recuerdo de algún sueño, pero no, los silbidos explotan una vez más. Están dentro de nosotros.

¿Será posible frenar la estupidez, esa cenicienta que siempre esta presente?

El escape

Mi vida no es especial, es un deseo de búsqueda, es una aceptación asquerosa, una adaptación encantadora, el problema es saberlo…

Esta noche quiero salir de fiesta

una bestia quiere salir de mi pecho, un murciélago quiere apoderarse de mi noche y beber la sangre de todos aquellos...

demonios enjaulados me provocan, me incitan a soltarlos

nos hacemos manada que todo lo quiere y nada le importa.

courier y rojo soy ya.

Amable Omar. Ahora podré escribir, mi nombre será courier color rojo; soy lo que ven y quiero que vean...No pretendo más que seguir escribiendo y quien sabe tal vez algo más...

Escarbandote en veces encontré lo que hay bajo tu piel:

Debajo de tu piel hay aromas envueltos en terciopelo rojo
debajo de tu piel hay cajas de cristal en el silencio
debajo hay arañas en rosas muertas en espera

hay ecos que lloran y gimen
hay noches disueltas
no hay palabras

...

Hoy cavando en el insomnio

se me dio esto, como suspiro:







Tengo unas ansias pero no se de que.
Creo que esa es la duda
La DUDA
Es una incógnita
desde ningún ángulo se percibe
ni un silbido
ni una sombra
las astillas estan incrustadas en mí
en todo

Opjo

Opjo

¿Opjo?


ojo y piojo.

Creo que si me pierden de vista
algún día me escapare por la ventana

NO puedo

no puedo...

seguir esperando para respirar otraves

NO puedo

Buscandome

en las esquienas, como si fueran
un espejo

Acaso

Usted no se ha preguntado sobre ¿eso?

Estaba yo sentado en la punta de la colina

Sonando vertiginosas esesssss...
Encontrandose y buscando
s
s
s
ss


ss


sssssssss





sssssssssssssssssssssssss
























...

A la vida

Medesesperasdemasiado.

El azúcar se derrite con mis lagrimas.

No muero

Realmente me desvanezco, realmente lo hago. Estoy desapareciendo, pero observo, nunca dejare de hacerlo, es lo que siempre hice y seguiré haciendo. Siento que no muero pero desaparezco.

-

La tristeza me orina y se burla.

Percibo

Me he dado cuenta, por fragmentos; cuando escucho, cuando veo, cuando huelo, cuando toco, cuando abstraigo; todo lo percibo ligeramente, como humo, como nubes; así se me impregna todo,sólo la punta, nada lucido,sólo siento y pienso una brisa de todas las cosas. ¿Podré ser capas de conocer completamente? ¿me rasgaría? ¿me complementaría?

(:

Quisiera ser lenguaje y penetrar el cosmos (lo cognoscible)

Origen

Esta sangre balbucea sueños arcaicos. Me transfiguro en memoria.
Todo está disgregado, nadie ayuda a la parte más alejada,
solo temo en los hechos, ya nadie se fija en el daño
he perdido de vista los que aprecian el vacío entre las palabras
esa nada que hay en cada cosa pero que nadie nota
que ahí está
que nos absorbe
que nos enajena
de ese lugar tan evidente provengo, supongo que todos,
pero nadie más lo menciona, pero está en la mirada de todo.

En el centro

Hay un abismo en mi centro, que fluorece en silencio; que no quiere nada, pero que tiene todo.

Las respuestas son contextuales. La poesía es atemporal.

Tengo

Tengo todas las dudas de la humanidad... tengo todas las mentiras como respuesta... me tengo...

Viridiana

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Su nombre lo tengo esculpido hipodérmicamente, con aroma a saliva dentro de sus tangentes y con caricias en sus vértices y una difuminación de sus miradas paralelas con los ciclos de la luna. No es sólo su nombre, sino su ego representado por signos...

Baudelaire.

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Satie después de la lluvi.

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Pato

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Mi adiós no se disuelve ...

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La Belleza.

Hoy tengo ganas de gritarle a un templo, de violar alguna blanquísima y sagrada madona, de derrochar orines etílicos en un manantial, de vomitar en comida gourmet, de sobornar íconos religiosos con el placer carnal, de contaminar a la juventud con ideales libertinos para llegar a una renovación por medio de la autodestrucción, de arrasar a ancestrales dogmas que son pilares en nuestro estilo de vida monótono y que hacen que nuestro evolucionar parezca solo una marcha en circulo. Hoy quiero llegar a un hedonismo paroxista, como si desplumara a un quetzal y formara alas para liberarme, y ser tan ambicioso que las alas se esfumaran y un abismo de remordimientos me devorara, pero supongo que en el fondo hay una gran belleza, la cual nunca he conocido, pero talvez conozca...

La noche

La noche se filtra y escurre por mi ventana
La luna ruge como si estuviera satisfecha de la hazaña
Yo envuelto en mis vísceras floto, tratando de navegar en la inverosímil noche que ha tomado mi habitación
Nadie quiere entrar, grito y grito, pero todos temen que también me hayan tomado
Ahora solo me sumerjo entre lagartos mimetizados en noche
Se podría decir que estoy solo por que ellos nunca duermen.

Quiero

Quiero más sueños de confusión que irradia un sentimiento similar a la locura lucida

Morado

El morado lo devora todo desde mi ahora hasta el todo onírico. El mañana ya no existe y el pasado resurge de múltiples sincopes de memorias y llanuras de fluidos arrasando con rocas invisibles que paralizan los ciclos y reiteran el miedo y la duda en todo lo posible.

Todo

Y ahora me encuentro en un estado donde me percato de mis reflejos físicos y ontológicos, y estoy entre la sombra y eco de lo que escucho y no , de lo que veo y no. En este estado en el que todo concepto el cual representa algo material se esfuma cual carbon incandescente y que camino entre arenas oscuras de lo superfluo, aquí brotan esferas que gimen como el silencio. Cada esfera es un áperion de los cuales la conciencia es sub-producto de la relación entre las demás. Ya no creo nada ahora soy el todo, extraña catarsis energética inefable.

Dios

Tu desaparición es la deicidia definitiva a mí, tú Dios admirador. Acaso aun no te has dado cuenta que soy el único que sabe de tu existencia divina, sin mí desapareces en la totalidad dejando de ser foco de admiración, sin mí tu vida deja de ser vida y se torna en una secuela monótona y predecible.

Ausente

Haré un monumento a tu persona con toda la materia oscura y moldeable que se produce en mis ojos  y boca cuando estás ausente


Hoy llore.

Y si las lagrimas absorvieran la esencia de las cosas, trataría de juntar y acumular todas las que he derrochado  y contaminaría un lago con este magma de clímax sentimentales hasta llenarlo a tope, hasta que el lago grite no más, entonces me sentaría y pensaría, he ahí la verdadera vida; por lo que vale la pena morir o vivir.

Si la luz de la la luna fuera yo seguramente cuando te toque la piel, la fundire como magma y haría que escurriese con la suavidad de una curva, y asi paralela, sucesiva y progresivamente hasta rasgar el todo y lamer el infinito.

Si ésto te tocara a tí seguramente sentirías algo así:


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